Ser Mamá

Existe un cliché sobre “como debería ser una mamá”, cuando aún no tenemos hijos, nos dedicamos a dar técnicas y críticas de como debería ser un niño, que está bien y que está mal, pero …. en realidad, con la mano en el corazón “¿Qué es ser mamá?.

Dedicaré este espacio a postear información referente a mi experiencia siendo mamá, mi idea no es establecer reglas, parámetros ni siquiera sugerencias a los distintos modelos de crianzas que hoy existen, mi objetivo es simplemente abrir mi corazón ante las cosas que me pasan cada día junto a mi bebé e incluso reír en voz alta y esperar que un día mi hijo pueda tener una referencia de todo lo que su mamá sintió en la maravillosa aventura de vivir la vida a su lado.

Dicho todo lo anterior, espero puedan disfrutar estás aventuras conmigo.

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Miedos

Mi cuerpo ha perdido por completo el movimiento de cada uno de sus músculos, mis huesos han quedado inertes en el tiempo y en consecuencia yo completamente paralizada en la mitad del camino, sin la más mínima capacidad de reacción, justo en la mitad, con el viento en mi contra como haciendo fuerza para que cada movimiento sea a su vez más y más complejo, de ambos lado dos enormes maletas que albergan toda una vida, debería ser más fácil está vez y aun así me cuesta mantener la calma, tengo miedo a perder el equilibrio, a desbalancearme en esa cuerda floja que llamamos vida a la cual le tengo un respeto hoy más que nunca, pues a pesar de demostrarme una y otra vez que me ama ella también ha tenido mano dura hacia conmigo y en esos instantes ha sido completamente implacable.

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Los Venezolanos y la distancia

Una de las realidades a la cual muchos venezolanos se han visto en la necesidad de encontrarse es mantener las relaciones en la distancia, la situación económica, política y social de manera inevitable a forzado a muchos quienes cansados de luchar por un mejor porvenir que día a día se hace más difícil deciden meter en tres maletas (o lo que permita el peso máximo de boleto) su vida.

Los destinos de esos equipajes son innumerables, Panamá, Colombia, Chile, Argentina, Perú, Estados Unidos, Canadá, Noruega, España y hasta los rincones menos pensados encontrarán a Venezolanos que buscan una mejor opción para ellos y sus familias.

Dadas las circunstancias que hoy vive el país también debo agregar el estar en la distancia no nos hace menos Venezolanos, de igual manera vivimos el dolor de un país que tiene tantas carencias pues aún tenemos a nuestros padres, hermanos, primos, tíos en esa tierra bendita que hoy lucha por libertad, no confundamos la distancia con apatía o desinterés porque nada es más alejado a la realidad.

Hoy nuestras amistades se encuentran en países diferentes, nuestros teléfonos tiene grupos de Whatsapp con diversos códigos de áreas en una lucha por mantener las relaciones de años, en cada maquina de nuestros familiares el Skype se hace presente donde al menos tenemos el consuelo de poder realizar un vídeo llamada y sentirnos un poco más cerca de los nuestros o incluso de esa forma tan atípica compartir una cena.

No pretendo martirizarnos mediante estas letras, porque nada más alejado a la realidad, no pretendo hacer ver a esta nuestra generación una llena de dolor, solo quiero mostrar una realidad a la cual muchos son ajenos, en este tiempo recuerdo muchos amigos inmigrantes de otros países me comentan “Pero siempre se puede ir al menos de visita” y yo a título persona no lo siento tan fácil, porque al regresar “al menos de visita” sientes la sensación de tristeza en el ambiente, ves como muchos negocios que siempre fueron típicos cerraron sus puertas, te das cuenta como costumbres de siempre ahora no se hacen.

Recuerdo ver en muchos pueblos en el mes de Diciembre las casas bañadas en luces de navidad haciendo del paisaje un deleite a la vista en hora de las noche donde muchos incluso recorríamos las calles para apreciar la creatividad de cada decoración, un evento que sin duda alguna hoy no forma parte de la cultura navideña y este es solo un pequeño ejemplo que se evoca en mi memoria.

Hoy somos muchos, lejos de nuestros hogares y seres queridos luchando por superarnos, por un futuro diferente, pero siempre, siempre soñando con una Venezuela Libre.

#SOSVENEZUELA

VENEZUELA SIEMPRE LIBRE

Imagen cortesía de http://www.chilango.com/general/tips-para-armar-tu-maleta-de-viaje/, todos los derechos de autor.

 

Tras los últimos acontecimientos suscitados en Venezuela me resulta imposible evitar dedicar una líneas a este país que por demás no solo me vío nacer sino que además colmo de bendiciones por muchos años a mi familia.

Y quizás este artículo no tenga la transcendencia que yo quisiera pero definitivamente es mejor que no hacer nada, hoy mi país se encuentra en emergencia, pide de manera desesperada al mundo un SOS una llamada de auxilio ante la negligencia de un gobierno que lejos de trabajar en pro de un pueblo los mata de hambre, los llena de odio y pone a prueba la paciencia de un pueblo.

Este gobierno que ha cambiado mi escudo, mi bandera, el nombre de mi Venezuela, un gobierno que ha convertido la riqueza de un país lleno de un hermoso porvenir en la desgracia de padecer las peores calamidades, gente MURIENDO si MURIENDO a causa de gobernantes ineficientes e inescrupulosos que no piensas en las necesidades básicas de su pueblo ALIMENTO,  SALUD, por solo nombrar los más importantes.

Hoy los venezolanos que aun continuan luchando en las calles apuestan a todo, a TODO por una Venezuela libre para regalar a sus hijos por un estado en democracia que prometa un futuro, hoy son esos heroes de la patria los que luchan por todos y a los cuales extiendo no solo mi gratitud sino mi respeto por ser valientes, únicos por ser VENEZOLANOS!!!

Muchos me pregunta mi postura ante los acontecimientos presentados, ante las marchas realizadas recientemente en Caracas y la postura del gobierno, mi respuesta siempre es la mismas, aunque yo desde mi postura no se como podamos escapar de esta dictadura SI DICTADURA, no hay otra forma de llamarla, siempre albergo en mi corazón la esperanza de volver a ser lo que fuimos en el pasado no solo libres sino con un futuro por delante, con futuro, con niños pensando en educarse, soñando a ser Ingenieros, Administradores, Abogados y no en una cola para comprar comida pensando que es así como debe vivirse la vida.

En definitiva mi repudio a un gobierno autoritario incapaz de administrar a mi Venezuela, mi desprecio por aquellos que venden sus almas en las marchas y disparan a un pueblo cansado y ansioso de libertad, mis respetos a todos quienes de una u otra forma luchan para que ese tricolor sea nuevamente libre.

VENEZUELA SIEMPRE LIBRE

#SOSVENEZUELA

Imagen cortesía de http://independent.typepad.com/elindependent/2015/02/sos-venezuela.html, todos los derechos de autor.

El último suspiro

Relato del último suspiro

Llevo tres meses postrado en está cama, veo como la gente se acerca a mí con una sonrisa falsa e intenta darme fuerzas, simplemente, no entiendo, ¿Qué  me está sucediendo?, mi cuerpo no es capaz de responder a las acciones que mi cerebro le envía, escasamente respiro.  En los momentos de soledad, reflexiono sobre cada objeto de la habitación y las cosas que aún tengo pendiente por hacer.

Tengo 80 años, mi cuerpo se ve poblado de arrugas, mis cabellos se han convertido en un blanco repentino y no he entendido que me sucede aún, tengo varios meses visitando al médico, pero nunca me permiten estar presente en el momento del diagnóstico, mi esposo, siempre tiene la mirada distante y cada noche me mira como si fuera la última.

Hoy he decidido expresar mis sentimientos, hablo con mi marido y le cuento el deseo latente que aún tengo de conocer el mundo, él acaricia mi rostro, da un enorme suspiro y baja su mirada, en ese instante entran  mis nietos a la habitación, la tristeza me consume y el dolor cada día se hace más insoportable, todo mi cuerpo se siente débil.

De pronto, corro por un camino, es un día soleado, mi cuerpo ha despertado, puedo moverme libremente, estoy rodeada de mi familia, es un día hermoso y vamos de paseo, escucho un ruido fuerte. Abro los ojos, miro a mi alrededor, me doy cuenta, sigo en la misma cama, todo fue parte de un sueño, siento un dolor tremendo, estiro mi mano para alcanzar la de mi marido, le digo cuanto lo amo.

Al día siguiente, no puedo abrir los ojos, no tengo control de mis movimientos, no se que sucede, intento gritar, pero el sonido no sale de mi boca, nadie me escucha, sigo luchando, pasan treinta minutos, comienzo a calmarme, entiendo que a pesar de mis esfuerzos no genero diferencia.

Entra el doctor en la habitación, siento como examina mi respiración, abre mis ojos y veo la luz radiante, él examina mis pupilas y vuelve a cerrar los ojos, se escucha un silencio fulminante por algunos minutos, la voz del doctor interrumpe el suspenso de la habitación, ahora comienzo a entenderlo todo, de pronto cobra sentido cada palabra en mi cabeza.

El doctor habla con mi esposo, le cuenta que he caído en un estado de coma, el cáncer ha hecho estragos en mi cuerpo. ¿Tengo cáncer?, ¡Estoy en estado de coma!, me alarmo por las noticias, pero comienzo a entender el dolor rotundo que día a día percibe mi cuerpo. ¡Tengo cáncer, estoy en estado de coma!.

El doctor continúa, ya no hay nada que podamos hacer, es mejor dejarla en casa, los cuidados que su familia le proporcione, son mejores a los recibidos en las frías clínica. Mi esposo interrumpe al médico, ¿Cuánto tiempo le queda de vida?, el doctor hace un silencio que para mí es interminable y responde, esperemos sobreviva este día.

¡Tengo cáncer!, estoy muriendo, nadie puede escucharme, no le dije a mi esposo que lo amaba el día de hoy, ya no podemos viajar juntos, tengo muchas cosas por hacer, ¿Por qué nadie me ha dicho nada?, no pueden oírme, ¡Voy a morir!.

Unas horas más tarde, siento una sensación de tranquilidad en mi cuerpo, comienzo a recuperar un poco la razón, mis familiares comienzan a entrar a la habitación, me hablan de cuanto me aman, me toman la mano, yo no puedo responder, pero, siento todo su amor, los dolores poco a poco comienzan a desvanecer.

Hago el intento de levantarme de mi cama y lo logro, miro atrás y veo aún mi cuerpo inerte, me veo tan mal, puedo ver la cara de todos y su sufrimiento, los escucho pero ellos no a mí.  Siento una voz que me habla, hay un grupo de monjas rezando a mí alrededor, ellas pueden verme y escucharme, me hacen una seña de silencio y comienzan las oraciones.

Acabo de visualizar una puerta con una luz intensa, comienzo a sentir tranquilidad en mi corazón, ya no siento miedo, ya no tengo dolor, la paz me cubre, la luz es cálida y está completamente llena de amor. Debo permanecer unas horas más en ese lugar. Aún veo como todos sufren y abrazan mi cuerpo que respira con dificultad.

Los rostros de mis familiares difuntos comienzan a aparecer en la habitación, ellos están felices de tenerme cerca, nadie pronuncia palabra, pero no es necesario, puedo sentir lo que ellos sienten, se quedan también alrededor de mi cuerpo, envían energía de paz a mi esposo, mis hijos y mis nietos.

Suena el teléfono de la habitación y la mayoría se distrae, las monjas han culminado de orar, ya han pasado cinco horas desde la visita del doctor, salen por la puerta iluminada, mis familiares también se levantan y siguen el mismo camino, el último voltea la mirada hacia mí, estira su mano y pide que lo acompañe.

Volteo y miro mi cuerpo cansado y envejecido, me despido acariciando mi propia mano y dando gracias por su lealtad, le doy un beso a cada uno de mis familiares en la mejilla, me levanto y me veo. Doy un último suspiro … y muero.

Dedicado a todos aquellos seres de luz que hoy no se encuentran a nuestro lado.

Imagen cortesía de http://recuerdosdepandora.com/ciencia/matematicas/que-probabilidad-hay-de-que-estes-respirando-una-molecula-del-ultimo-suspiro-del-cesar/, todos los derechos de autor.

El lienzo

En la soledad de su habitación y en medio de sus pensamientos el pintor detalla el lienzo, blanco, puro, vacío, a la espera de ser colmado de vida, a la espera de volverse famoso en el tiempo.

El lienzo, no deja de ser lienzo, hasta que toma la decisión de convertirse en la mejor obra de arte.

El lienzo realmente deja de convertirse en un punto en blanco, vació y equidistante, cuando finalmente siente en el fondo de su corazón que quiere ser algo más que el simple color blanco. Descubre entonces el querer y la necesidad de expresar cada centímetro de su ser en una constelación de colores, pertenecer a un universo de sueños y ser parte de los recordados en la historia.

El pintor, por su parte ve todo el potencial de su lienzo, lo estudia, lo analiza, lo hace participe de su mundo, le enseña y comparte cada una de sus experiencias, lo forma así como se forma la vasija del barro, de la nada.

Por su parte, el artista visualiza la obra de arte magistral que llevará al lienzo a trascender por todos los tiempos.  Pero hasta el momento en que el lienzo deja ser moldeado, pintado, hasta ese momento permite revelar el éxito que lo acompañará a lo largo del tiempo.

Las cosas más maravillosas del mundo fueron creadas desde la pasión y el amor entre el artista y su lienzo. Desde la creación del hombre hasta las constelaciones, fue un momento de entrega entre la obra y su autor.

Somos un lienzo de la vida, somos la obra de arte que queremos ser, tenemos a lo largo de nuestra existencia más de un pintor, pero de nosotros depende realmente llegar a ser una obra maestra.

Para todos aquellos que permite ser pintados y se sumergen en la pasión con su artista.

Imagen cortesía de http://www.aulafacil.com, todos los derechos de autor.

El amor en los tiempos del cólera

El amor en los tiempos del cólera por Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez es uno de los escritores más reconocidos no solo en Venezuela (mi cuna natal), muchas de sus obras en mi época eran obligatorias leer para determinadas asignaciones escolares, en especial “El amor en los tiempos del Cólera” es un libro que leí en la adolescencia y logro cautivarme al punto de recordarlo hoy como si fuera ayer (Después de muchos años).

En especial porque este libro hace referencia a una maravillosa historia de amor, tal vez parte del misticismo que se encuentran en las páginas se deriva a que la misma fue basada en la historia de los padres del autor.

Pero puedo asegurarles que si las novelas son parte del género literario que les gusta, vivirán cada una de las pasiones de Florentino Ariza y sufrirán su dolor y reirán en los momentos de felicidad, esto gracias a la pluma de Gabriel García Márquez que por demás es cautivadora.

En resumen es una historia llena de vida, de romance y expuesto a las realidades de la vida en una época donde el amor y la expresión del mismo tenían sus propios protocolos y contradicciones dominados por títulos y propiedades.

Imagen cortesía de https://www.lifeder.com/frases-de-el-amor-en-los-tiempos-del-colera/, todos los derechos de autor.

Por Solomon Northup

12 años de Exclavitud por Solomon Northup

El libro de Solomon Northup, llamado 12 años de exclavitud, ha generado controversias en mí al emitir un juicio objetivo del mismo, pero intentaré hacerlo de la mejor forma.

El editor y el escritor del libro se han mantenido completamente al margen de los hechos y es una realidad que se vive desde el primer capitulo del texto, dejando a un lado el misterio o el drama innecesario pues la literatura de por si, de manera inevitable se desemvuelve en realidades que logran abatir al lector.

Debo decir que a pesar de la sobriedad y objetividad (dentro de lo que cabe) se tratan de mantener los hecho resulta realmente imposible no sentir el dolor en algún punto conjuntamente con Solomon, verle perder el sentido de libertad hasta en las expresiones y palabras conforme avanzan los capitulos es simplemente desgarrador.

Si bien es cierto el estilo de la narrativa no es uno de mis favoritos debo acotar que entiendo no es este el objetivo del libro, sino mostrar de manera clara la historia de exclavitud y el salvajismo del hombre, en cuyo caso a mi parecer se logra.

Siento es un libro que deberíamos leer todos, en gran medida porque nos permite sensibilizarnos y humanizarnos ante temas que han formado lamentablemente parte de la historia de la humanidad y que para nuestra desgracia aún hoy día se mantiene (no en cuanto a exclavitud pero si en cuanto a racismo).

Imagen cortesía de http://repisabooks.blogspot.com.ar/2016/09/sinopsis-el-mejor-testimonio-sobre-la.html, todos los derechos de autor.

Cómo recuerdo a mi Venezuela

Como yo recuerdo a mi Venezuela

Este artículo tiene una dedicación exclusiva a mi querida Venezuela, puesto que siento, es necesario rendir un homenaje a esa tierra hermosa, que definitivamente era mucho más que dos colores en guerra, hoy con dolor en mis entrañas veo como día con día, queda mucho menos de lo que recuerdo, entonces, espero estas palabras no sean llevadas por el viento, sobrevivan en el tiempo y cuenten la historia tal y como yo recuerdo a mi Venezuela.

Como yo recuerdo a mi Venezuela, es llena de colores, en los Andes el verde de las montañas era reluciente, en algunas podías observar las hermosas siembras de verduras y flores, el olor de pureza que emanaban definitivamente tranquilizaba las más profundas de las angustias.

En las mañanas, la neblina tocaba cada una de las ventanas en las madrugadas y el frío lograban entrar por debajo de las cobijas, en cuanto los niños salían de sus casas para ir al colegio, la ciudad apenas despertaba y aún podías escuchar los pájaros cantar.

Cada trozo de mi querida Venezuela se iluminaba, por ejemplo en Mérida, los frailejones en las montañas dibujaban el paisaje, en Maracaibo, a pesar del sol inclemente, respirabas progreso combinado con la alegría de su gente, la gaita todo el año, el lago de Maracaibo, su maravilloso puente, el queso de mano, los dulces típicos y los balancines.

Al visitar sus playas, ya sea en Cumaná, Margarita o Puerto La Cruz, simplemente hermosas, podías encontrar a los niños bañándose en las orillas o tratando de pescar alguna presa marina, el salitre del mar tocaba tu rostro casi como un saludo de bienvenida.

Como yo recuerdo a mi Venezuela, es con una capital radiante, la hermosa Caracas, albergaba una mezcla de caraqueños, venezolanos de todos los estados, enriqueciéndose con la cultura extranjera, orgullosos de su metro, la plaza Francia, el aeropuerto de Maiquetía y otras tantas obras, muchas de ellas herencia del período de Marcos Pérez Jiménez.

Como yo recuerdo a mi Venezuela, es con casas de cambios en todos los rincones, agencias de viajes, anaqueles llenos de comida nacional e internacional, con la riqueza cultural, con bolívares, el nombre de nuestra verdadera moneda “El Bolívar”.

Recuerdo a los venezolanos viajando a cualquier parte del mundo, felices sin limitaciones, antes, los padres de muchos venezolanos enviaban a sus hijos a estudiar al extranjero con la certeza de verlos regresar y regalarles al país todo aquello que habían aprendido.

Como yo recuerdo a mi Venezuela, no la recuerdan muchos, yo rindo homenaje a esa hermosa bandera tricolor con sus siete estrellas, su escudo radiante con el caballo mirando hacia atrás, pienso que eso nunca debió cambiar, de vez en cuando es bueno mirar al pasado, recordar todo lo vivido entender quiénes somos y porque, si bien es cierto, es necesario vivir el presente y trabajar por el futuro, no debemos abandonar todo lo acontecido en el pasado.

Yo recuerdo a una Venezuela sin divisiones, con familias unidas, con generaciones llenas de esperanza, con la fuerzas armadas protegiéndonos y con los civiles sintiéndose protegidos, recuerdo a las amas de casa, aquellas mujeres que podían cuidar a sus hijos porque un salario era suficiente.

¿Cómo recuerdo a Venezuela?, con gente alegre, feliz, orgullosa de su Amazonas y el Salto Ángel, siendo de las primeras en producción petrolera, con universidades y maestros de calidad, con libros de historia, pero la verdadera, la historia en la cual fuimos liberados por Simón Bolívar y no por algún fanático izquierdista.

Lamento que solo yo recuerde, lamento que muchas generaciones no puedan verla, porque era vibrante y se llamaba República de Venezuela, ese es el nombre por el cual muchos la conocemos, artistas internacionales buscaban lugar para presentarse en televisión nacional, Rocío Dúrcal, Juan Gabriel y muchos otros pisaron nuestro suelo maravillados por lo ofrecido.

Recuerdo a las mises venezolanas recibiendo su nombramiento como “Miss Venezuela”, en los mejores shows.

En la Venezuela que yo recuerdo, los Diciembre estaban llenos de luces, gaitas, pavos, ensaladas, hallacas, golosinas, chocolates, fuegos artificiales, niños patinando en las calles, las famosas paraduras del niño, todo eso era MI VENEZUELA, en mayúsculas con orgullo y de corazón.

Imagen cortesía de http://www.flisol.org.ve/, todos los derechos de autor.